Cuaderno de crítica literaria | José Ángel Cilleruelo

viernes, 5 de junio de 2026

¿Cómo hablar de soledades? | «Poesía completa» de María Beneyto




La edición de la Poesía completa (1947-2007) de María Beneyto (2020-2011), que recoge la que realizó la propia poeta en 2007, junto a la publicación de un conjunto de inéditos, o tal vez ocultados, en Itinerario, poemas de amor y desamor (Renacimiento, 2025), tiene la virtud de proponer, en su conjunto, una revisión crítica de la autora, cuya lectura padecía un abandono que quizá ni siquiera haya arrancado en la distancia con su obra, sino en el despego hacia toda su época. Y si bien es cierto que María Beneyto acoge temas cuyo interés ha empezado a caducar, no ocurre lo mismo con la esencia de su voz poética y el alcance de su escritura, que en algunos aspectos podrían ilustrar y sorprender al presente. Cabe agradecer a los desvelos filológicos de Rosa María Rodríguez Magda la preparación modélica de ambos volúmenes.

         Cada uno de los libros de María Beneyto desarrolla un núcleo temático propio, que a veces resulta incluso contradictorio, por ejemplo, en el mismo año, 1956, entregó a la imprenta un título arraigado en lo más concreto de la vida urbana, Poemas de la ciudad, y otro que sublima el paisaje natural, Tierra viva. Sin embargo, se puede observar cómo a través de todos sus libros desarrolla motivos comunes que con frecuencia concreta en un único término metafórico. El primero, y quizá el más constante, es el de «Eva», acertada metáfora a partir de la cual emerge la necesidad, en mitad de un ambiente cultural tan masculino, de crear desde cero una identidad de mujer como paso necesario para construir su identidad poética y personal. No es este un propósito sencillo («Ni siquiera yo sé por qué me vive / la vida…») ni tampoco uniforme («¡Soy yo tantas mujeres en mí misma! / Están viviendo en mí tantas promesas, / tantas desolaciones y amarguras, / tanta verdad que no me pertenece!»). No recoge esta estrofa, por cierto, una mera declaración subjetiva, sino, antes, el índice de asuntos a desgranar por su poesía futura. Cada sustantivo de los versos citados provoca un minucioso desarrollo poético, en el que siempre van de la mano su propio crecimiento personal y su identidad como mujer, cuya proyección en la obra merecería un estudio de género más profundo que estas líneas.

Otra de las metáforas recurrentes en todo el libro es la de «isla», que es ella misma en el mar de asfalto («Isla de carne, en la ciudad»), pero también su padre abandonado en un hospital en plena guerra civil («Él iba ya en su isla navegante»). Metáfora a la que dedicó un libro central de su obra, El agua que rodea la isla, que desde el principio enuncia otro motivo transversal: «¿cómo puedo yo hablar de soledades, / de vida sin amor y sin amigos?». La Poesía Completa de María Beneyto parece dedicada a desentrañar esta pregunta. Tal vez la respuesta, al cabo de las más de mil páginas de poemas, la mayoría impresionantes, se puede desenredar de este verso: «Dentro de mis zapatos va mi alma», es decir, caminando el mundo, describió su época y su sociedad con precisión y hondura, es como se descubre la poeta a sí misma, su esencial soledad, su condición de mujer y el valor de la poesía como reconocimiento de todo ello.

 


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